Desapego

Sencillamente aléjate de aquello que te apaga.

El apego de por sí está muy relacionado con el sufrimiento y con la distorsión de sentimientos que deben estar fundamentados en libertad y respeto. Por lo tanto, cualquier apego debemos evitarlo y trabajar lo necesario para poder vivir el presente, sin darle cabida a los miedos que aparecen cuando por costumbre nos creamos escenarios desfavorables en nuestras mentes.

¿Qué es el desapego?

Esta expresión se define como el no apego a las cosas materiales, personas o conceptos del mundo. Los seres humanos por naturaleza, le tenemos miedo a la pérdida. No siempre el desapego es malo, amar a nuestra familia, esto nos da la motivación necesaria para poder salir adelante.

Es importante, no siempre sentirse apegado a ciertas emociones, no es lo más saludable. Claramente no debemos dejar que nuestras emociones nos dominen y no nos permitan tomar decisiones saludables para nuestra salud física y espiritual.

Tómate unos minutos para que determines hacia dónde estás dirigiendo tu mirada, cuáles son tus primeros pensamientos, cómo es tu estado anímico habitual y eso te puede dar una pista de si estás prefiriendo por lo que de alguna manera apaga tu luz.

Muchas veces no nos damos cuenta, pero nos encontramos adoptando dinámicas que nos colocan en una situación que nos desfavorece y en lugar de apartarnos vamos regando y cultivando más y más de lo mismo.

Debemos procurar que lo que crezca, que lo que llegue, que lo que permanezca en nuestras vidas, sea lo que nos hace sentirnos bien, en paz, que nos hace crecer por la vía del amor y no la de los golpes.

Sí, es cierto que el dolor, los tropiezos, las lágrimas, pueden dejarnos las lecciones más importantes y tener los efectos más radicales en nosotros. Pero hay otras vías, si se quiere, hasta menos eficientes en tiempo y en efectos, que nos permiten crecer a través de experiencias que no están cargadas de dolor.

Sin embargo, el juego de palabras: “desapégate de lo que te apaga”, nos invita a no generar afinidad, preferencia o costumbre, con esas situaciones, lugares, decisiones, acciones o personas que no nos hacen bien.

Tu y yo sabemos que la vida es un suspiro, vale la alegría aprovecharla en su máxima expresión, sacar de ella lo mejor, pero sabiendo cómo hacerlo… Muchas veces cuando no exprimimos bien una naranja o cualquier otra deliciosa fruta, obtenemos su más dulce jugo, pero podemos llenarlo de lo amargo de la cascara o de las mismas semillas trituradas… Podemos aprender a exprimir la vida, procurando no añadirle lo amargo que podría contener.

También ya sabes lo que digo siempre todo es perfecto, todo es ganancia, de todo podemos sacar un gran beneficio, debemos procurar siempre mantener nuestra conexión con lo que somos en esencia: paz, amor, felicidad, prosperidad, plenitud… El llegar a estos estados a pesar de las circunstancias es uno de nuestros propósitos y de allí la importancia en cuidar nuestros pensamientos y a lo que damos forma en nuestras mentes, que tiende a manifestarse en nuestras vidas.

Jamás te quedes por comodidad, jamás te quedes por temeroso, jamás te quedes por pensar que no mereces algo mejor… No te conformes con lo que te aleja de ti, con lo que te apaga, con lo que sientes continuamente en conflicto con lo que te gustaría.

Sabemos que hay cosas que podemos cambiar, que contamos con el alcance necesario para ello, pero también debemos tener en mente lo que no podemos cambiar de manera directa y que debemos hacer modificaciones internas, para que nuestro mundo exterior cambie, para que manifestemos situaciones diferentes y atraer a personas diferentes o al menos relaciones diferentes con las personas.

Actuar de manera testaruda, pretendiendo cambiar en nuestro exterior lo que está fuera de nuestro manejo, sin hacer el trabajo interior, no nos conduce a un lugar diferente que a la frustración y al sufrimiento.

Es posible que sintamos apego por algún bien material, porque este nos recuerda a un ser querido o el momento que compartimos con él. Ese es posible uno de los mayores miedos de dejar algo atrás, es el miedo a creer que estamos dejando de lado un momento que marcó nuestras vidas.

Con el tiempo nos damos cuenta que ciertas cosas nos hacen vivir momentos especiales en nuestras vidas, por tal razón terminamos dándole un poder a un objeto, sin saber, que allí no radica la importancia. Que lo material no contiene el valor de lo emocional, sin embargo, es muy difícil de explicar para alguien que siente apego por las cosas.

Ya sabes que no me gusta dar consejos, sin embargo, aquí te comparto algunas sugerencias que puedan ayudarnos a ser más conscientes sobre lo que realmente es importante en nuestra vida. Voy a compartir contigo ciertos puntos que en lo personal me han ayudado a desapegarme de muchas vivencias poco saludables.

Aquí en el mundo de las formas nada permanece, nada es para siempre.

Algo que debemos aceptar es cuál es el verdadero significado de la palabra desapego. Quienes conocemos y practicamos este concepto, sabemos que los bienes materiales, los empleos e incluso las relaciones personales, son pasajeros, no duran toda la vida.

Eso no quiere decir que no sean importantes, por el contrario, eso nos ayuda a darle la importancia que se merecen. Saber aprovechar los momentos importantes, ya que estos no durarán la vida entera. Entonces, empiezas a disfrutar de la vida desde otra óptica, más sana emocional y espiritualmente.

Muchos tienen un pánico de perder sus empleos o incluso su relacionamiento de pareja, lo que termina afectando inconscientemente su desempeño con otros. Influyendo en su forma de ser.

Tener la conciencia de saber que hay aspectos de su empleo o relación que no puede controlar, puede ayudarnos a dar lo mejor de nosotros, para que las cosas fluyan de modo que deben ser, disfrutando el viaje y la experiencia.

Meditación diaria

Aunque no lo crean muchos, la meditación puede ayudarte mucho a desapegarte de las cosas o situaciones que te molestan o no te dejan fluir. Para meditar necesitas estar concentrado en el momento, te libra de pensar en el pasado. Razón por la cual es sumamente recomendable, cuando quieres liberarte de la carga que tienes emocionalmente.

Olvídate de las expectativas

No hay nada que sea más dañino para nosotros que las altas expectativas, liberarnos de ellos es sumamente saludable para nuestra alma y tranquilidad mental. Lo mejor es concentrarte en aquello en la cual tú tienes dominio, no permitas que otras personas controlen tu felicidad.

Cuando sientas que las circunstancias empiezan a tener fuerza en tu vida, es posible que estas empezando a apegarte a situaciones que no te convienen en lo absoluto.

Aceptemos los cambios en nuestra vida

Una de las cosas más difíciles para nosotros los seres humanos, es poder aceptar que no tenemos la razón o no conocemos todas las respuestas. Es un tipo de apego al hecho de tener todo a nuestra mano, que nos resulta más difícil de aceptar.

Nos aferramos a emociones o sentimientos que nos lastiman, pero es tan difícil dejarlos de lado, alejarnos de seguir el papel de víctimas. No puedes controlar a otros, pero si puedes controlar tus emociones.   El desapego, es sumamente importante, te libera de una carga que no te pertenece.

Cierra tus ojos y calla tu mente, escucha, tu alma tiene mucha información para ti, si la escuchas podrás encaminarte a lo que potencie e intensifique tu luz, dejando atrás cualquier cosa que te apague… Recuerda: Solo tú eres el responsable de lo que te ocurra, dale cabida a lo que te permita conectarte con tu bienestar y procura cerrar la puerta a lo que contraste de ello.

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